04 julio, 2008

El estrés y la POSTURA DE DEFENSA

HOY en día, vivimos en un mundo cambiante, con largas jornadas de trabajo, preocupaciones del día a día, estilos y ritmos de vida que exigen de nosotros adaptación y cambio. Todo esto nos provoca ESTRÉS y TENSIÓN, que nos hace susceptibles a resfríos, infecciones, depresión y otros. Sin embargo, saber manejarlos es la clave del ÉXITO.

Cuando percibimos una situación que nos provoca estrés, la fisiología del cuerpo cambia: se producen hormonas, los latidos del corazón y la respiración se aceleran, la columna vertebral se alarga, la cabeza se coloca adelante de los hombros y los músculos se tensan adoptando una posición que se conoce como POSTURA DE DEFENSA, que activa nuestro "sistema de defensa" y nos prepara para protegernos de un ambiente hostil, correr o atacar.

Pero una vez superada la situación de "supervivencia", nuestro cerebro debería tener la facultad de percibir un ambiente pacífico y volver al estado de relajación natural, donde los sistemas del cuerpo humano funcionan en su total normalidad. Sin embargo, la mayoría de nosotros continuamos constantemente con nuestro sistema de defensa encendido: la tensión de los músculos hacen que la columna vertebral se bloquee y pierda la habilidad de autocorrección, se produzcan algunas subluxaciones de las vértebras, presionando y bloqueando algunos nervios. Esta constante situación hace que el cerebro pierda CONEXIÓN con los órganos del cuerpo, y concentre su atención y prioridades en defendernos del ambiente "hostil" exterior, produciendo que el nivel de eficiencia de nuestro sistema inmunológico baje, quedando indefensos y haciéndonos susceptibles a enfermedades, alergias, infecciones, úlceras, eczemas, cáncer, diabetes, etc.

Además esta DESCONEXIÓN del cerebro evita que suficiente flujo sanguíneo llegue al lóbulo frontal, zona de gran importancia ya que nos permite tener la mente clara, tomar las decisiones más apropiadas del día a día, acceder a nuestras habilidades de adaptación al medio y con la que se experimenta estados de amor, compasión y perdón (más alto nivel de nuestra humanidad).

Muchas veces creemos que podemos manejar nuestra tensión, el estrés (físico, mental y emocional) y sus consecuencias (malestares y enfermedades) con cosas externas como pastillas, masajes y otros tratamientos que sólo nos distraen y olvidamos la causa del problema. Pero lo cierto es que la tensión , acumulada por experiencias vividas a lo largo de nuestra vida, influye y determina nuestra POSTURA jugando un rol vital en nuestra SALUD y BIENESTAR.

Fuente : Taped interviews with Donald Eptein. www.wiseworldseminars.com

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